soledad
Lúgubre sentimiento
de melancolía,
su presencia abruma mi mente
pero, ¿Quien me acompaña si no ella?
Su sigiloso susurro me conmueve
pues no encuentro en ella ningún desprecio
por ello aprecio su
decadente amistad.
Algún momento temí de
ella
pero se ha vuelto mi mejor amiga
siendo así una ironía
metáfora de mi existencial vida,
rodeada de gente vacía sin
alma,
sus mentes cunas del sufrimiento y
dolor
solo guardan rencor.
Desearía ser soledad
para nunca necesitar
compañía de tan
empobrecida sociedad;
sola, en un mundo lleno de gente
cascarones sin muerte
de atrofiado espíritu.
Sola, rodeada de gente
que solo espera su muerte
su mente sumida en si misma
permanece.
Sola, esperando en mí desgracia
con mi única compañía
el fin de tan desquiciada frialdad.
autor: Maria Alejandra Castro.

