Agujero negro de
mil tormentos
aléjate, no
quiero lamentos.
He descubierto,
estoy en el ojo del tornado;
concurrente a mi
felicidad aparente
ese vacío se encuentra
aun presente
nunca lo dije,
pero ya lo digo
el vacío de tu
presencia, el vacío del olvido.
De nuevo, la luz
tenue refleja mi melancolía,
en estos pasillos
de soledad
rodeándome, habitándolos
día a día.
Mi condición, desdicha
tan profunda
la alborada
oscura viene hoy conjunta.
En mi vida…
En mi vida un vacío
que espanta
un vacío que me acompaña,
me ha acompañado,
y me acompañara
por la eternidad.
